En la ciudad de Durazno se encendieron las luces para un homenaje que, lejos de unir, reabrió heridas profundas en el fútbol del interior. El reconocimiento al Dr. Hernán Navascués —uno de los redactores del estatuto impulsado por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) en el proceso de reforma estructural— generó indignación en amplios sectores vinculados a la Organización del Fútbol del Interior (OFI).
No fue solo el homenaje lo que molestó. Fue la imagen. Allí, sonriente, acompañando el reconocimiento, apareció Eduardo Mosegui, señalado como representante de OFI ante la AUF. Para muchos actores del interior, la escena tuvo un peso simbólico imposible de disimular: quien en 2015 cuestionó abiertamente la existencia y el modelo de OFI era celebrado, y lo hacía con la venia —al menos fotográfica— de quien debería defender los intereses del interior.

LA OFI MONTEVIDEANA/Desde la frontera Rivera Livramento EDUARD MÉRICA para PERIODISTAS EN RED.
Las declaraciones que no se olvidan
En 2015, en plena discusión por el nuevo estatuto que buscaba reformular la gobernanza del fútbol uruguayo bajo exigencias de FIFA, Navascués fue tajante. “No sé por qué están tan ofendidos. Que me digan un lugar en el mundo donde cobran los derechos de formación”, expresó entonces, cuestionando el 10% que OFI percibe en transferencias y derechos formativos. Incluso llegó a afirmar que la organización “tiene una estructura que no existe en ninguna parte del mundo” y que estaba “montada para mantener una organización que ni siquiera está en el interior”.
Sus palabras tocaron una fibra sensible. Porque detrás del porcentaje discutido hay realidades económicas concretas: clubes formadores que sobreviven gracias a ese ingreso diferido, dirigentes honorarios que sostienen instituciones en pueblos donde el fútbol es identidad y contención social.
Dirigentes del interior respondieron en su momento. Se recordó que OFI tiene sede en Montevideo por razones logísticas y de conectividad, y que el derecho de formación no es un capricho sino un mecanismo de justicia deportiva. La discusión, sin embargo, dejó una marca.
El trasfondo económico
En el interior se repite una estrategia que busca proteger el esfuerzo formativo: conservar un porcentaje de la ficha del jugador cuando es transferido a la capital. La lógica es simple. Una venta al contado puede representar una cifra modesta; en cambio, mantener un 10% puede significar, a mediano plazo, un ingreso sustancial si el futbolista es transferido al exterior.
El caso de Nahitan Nández es citado con frecuencia. Formado en el club Ituzaingó de Punta del Este, pasó luego a Peñarol y más tarde fue vendido a Boca Juniors. El reclamo por el porcentaje correspondiente obligó incluso a gestiones legales para que el club formador cobrara lo que entendía justo. Para el interior, estos antecedentes explican por qué la defensa del derecho formativo no es ideológica, sino de supervivencia.
Memoria y simbolismo
Por eso el homenaje en Durazno no fue interpretado como un acto aislado, sino como un gesto político. Navascués no fue un actor menor: fue el encargado por AUF de redactar un estatuto que, según dirigentes del interior, podía debilitar el peso histórico de OFI en la estructura del fútbol nacional.
Que hoy sea reconocido en el interior, y acompañado por una figura vinculada a la representación de OFI ante AUF, fue leído por algunos como una contradicción difícil de explicar. “O no tienen memoria o son ingenuos”, comentaban voces críticas.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa una tensión histórica: capital versus interior. Mientras algunos apuestan a la integración bajo una estructura centralizada, otros reclaman respeto por una organización que desde 1948 articula ligas, selecciones y clubes en cada rincón del país.
El homenaje ya pasó. La foto quedó. Pero el debate sigue abierto. Porque en el fútbol del interior la memoria pesa, y las palabras —sobre todo aquellas que cuestionan su existencia— no se olvidan fácilmente.
¿Qué dijo Navascues en el año 2015?
«A LOS CLUBES DEL INTERIOR NO LES CORRESPONDE COBRAR POR DERECHOS DE FORMACION»
Hernán Navascues fue el encargado por AUF para redactar el nuevo estatuto que dejaría por el camino a OFI.
Según publica «Referí», el interior se queja de que la capital no quiere reconocer los derechos de sus clubes a la hora de formar jugadores. La capital entiende que no le corresponde a OFI cobrar el 10% por dicho concepto. Y como no se visualiza un acuerdo, la FIFA decidió desembarcar en Uruguay.
También en su momento la edición de El Observador publicó declaraciones de Hernán Navascues, uno de los profesionales que participó en la redacción del estatuto que AUF pretende poner en práctica para unificar al fútbol uruguayo. «No sé porqué están tan ofendidos. Que me digan un lugar en el mundo donde (las organizaciones) cobran los derechos de formación. Ahora no hay acuerdo porque ellos mismos se pusieron la guillotina cuando fueron a hablar a la FIFA. Tienen una organización montada que no existe en ninguna parte del mundo.
¿Qué Asociación del mundo cobra un porcentaje por los pases? Ellos reciben el 10%. Cobran por derechos de formación 10%. Todo para mantener una organización que ni siquiera está en el interior, está en Montevideo».
Navascués agregó: «OFI obedece a una realidad del año 48 y quieren mantener la misma estructura y ahora salen con una contrapropuesta. A nosotros nos da lo mismo que esto siga como hasta ahora. La AUF tampoco tiene ganas de hacer esta modificación, la obliga FIFA».
