Por Periodistas en Red/Desde Montevideo EDUARDO MÉRICA para PERIODISTAS EN RED

Hay hombres que parecen vivir varias vidas en una sola. La de Rodolfo Porley es una saga de resistencia, exilio y, sobre todo, de una obsesión bendita: que Uruguay se conozca a sí mismo. Hoy, cuando la Asociación de Periodistas en Red retoma la bandera de la RUE (Red Uruguay Entero), es imperativo mirar hacia atrás y reconocer al hombre que, mucho antes de que el mundo hablara de «nube» o «redes sociales», ya estaba tejiendo la malla informativa del país.

De la capucha en el infierno al cielo de Suecia

Hijo de Durazno, Porley comenzó a gastar suelas y tinta a los 17 años como corresponsal en su pago natal. Pero su compromiso con la verdad le costó caro. Tras años de militancia en la APU y de inventar el periodismo jurídico-policial en El Popular, la dictadura intentó apagar su voz.

Fueron 321 días encapuchado y maniatado, un calvario de torturas y prisiones militares que terminó en el destierro en 1979. Suecia lo recibió, pero no pudo enfriar su pasión. Allí, entre la nieve escandinava, dirigió Mayoría y editó Nyheter från Uruguay, manteniendo vivo el puente con su tierra. Pero Porley no volvió solo con nostalgia; volvió con el futuro bajo el brazo.

1991-1995: El Big Bang de la Telemática en Uruguay

Cuando Porley regresó y asumió como Editor Jefe de La República, el periodismo uruguayo todavía olía a plomo y linotipo tradicional. En 1991, de forma pionera a nivel internacional, introdujo el uso de la telemática. No era solo una herramienta técnica; era el proyecto «La República Entera».

Él entendió, antes que nadie, que la tecnología debía servir para descentralizar. Así nacieron suplementos como Raíces, Paisajes y Proyecciones, que le daban voz a los departamentos de un modo nunca visto. En 1995, nos metió de lleno en el mundo de Internet. Mientras muchos veían la red como una curiosidad, Porley la veía como el gran sistema nervioso de un Uruguay que necesitaba integrarse.


El Comunicador Investigador Independiente (CCI)

Su labor no se detuvo en las redacciones. Su sed de conocimiento lo llevó a fundar la RUE, el CELADI y APUES!, espacios transdisciplinarios donde el periodismo se cruza con la antropología y la historia neorevisora. Sus investigaciones sobre el patrimonio y los rastros de culturas originarias —como la serie «Laberinto de Salsipuedes»— son piezas fundamentales para entender nuestra identidad más allá de la versión oficial.

Desde la Secretaría de Derechos Humanos en APU, bajo el lema «Comunicación: DD.HH. a potenciar como bien público», Porley luchó para que la memoria del terrorismo de Estado y la resistencia de los trabajadores de la prensa no quedaran en el olvido.

El Reencuentro: Retomando la RUE

Hoy, la historia da un giro circular. El destino nos vuelve a encontrar con Rodolfo Porley en la Asociación de Periodistas en Red. Volvemos a mirar hacia esa Red Uruguay Entero, inmensa y todavía desconocida para muchos, pero que él trazó con la precisión de un cartógrafo y la pasión de un militante.

Porley, el hombre que nos enseñó que la telemática era un arma de liberación y que el patrimonio es el alma de un pueblo, está de vuelta. Su legado no es una reliquia, es el cimiento de lo que hoy construimos: un periodismo que usa la IA y la Internet no para aislarse, sino para unir cada pedazo de tierra de este Uruguay Entero.


«Me defino como CCI: Comunicador Investigador Independiente», dice él.

Nosotros lo definimos como el arquitecto de nuestra red. Bienvenido a casa, Rodolfo. La red te estaba esperando.

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