La muerte de un efectivo de la Guardia Republicana volvió a encender una señal de alarma dentro de la fuerza policial. El gremio de funcionarios informó el fallecimiento y reclamó con firmeza la ampliación de la asistencia psicológica para el personal, en un contexto que describen como crítico.
El dirigente sindical Carlos Piedra expresó la consternación que atraviesa a la unidad y señaló que, en los últimos 14 meses, se registraron 16 suicidios de funcionarios policiales en el país, dos de ellos pertenecientes a la Guardia Republicana. “Estamos consternados, ya es el segundo policía de la Guardia Republicana que se suicida en 14 meses. Estamos hablando que hay un promedio de 16 policías en 14 meses”, manifestó en declaraciones a Telenoche.
La cifra adquiere mayor dimensión si se la pone en relación con el total de efectivos de la unidad. Según indicó Piedra, la Guardia Republicana cuenta con una fuerza de 1.800 funcionarios. “Nosotros tenemos una fuerza efectiva de 1.800 efectivos y esto ya es alarmante”, afirmó.
Desde el sindicato sostienen que el personal enfrenta un desgaste psicológico permanente, especialmente quienes participan en operativos de alto riesgo y exposición constante a situaciones de violencia. En ese sentido, reclaman la implementación de medidas preventivas y un refuerzo sustancial de los equipos de apoyo.
Actualmente, de acuerdo a lo expresado por el dirigente, la unidad dispone de una asistente social y una psicóloga para atender a la totalidad del cuerpo. “No da abasto para 1.800 efectivos”, advirtió, subrayando la necesidad de ampliar los recursos humanos destinados a la salud mental.
Piedra también alertó sobre lo que definió como una “pandemia silenciosa” dentro de la institución, al considerar que la problemática no estaría recibiendo la atención estructural que requiere. El planteo abre un debate más amplio sobre las condiciones laborales, el impacto emocional del trabajo policial y las políticas de prevención en el ámbito de la seguridad pública.
El reclamo sindical no solo apunta a reforzar la asistencia inmediata, sino a instalar la salud mental como un eje central en la planificación institucional, en una fuerza donde la presión, el riesgo y la exposición constante forman parte de la rutina diaria.
Si vos o alguien que conocés está atravesando un momento difícil, es importante buscar apoyo en familiares, amigos o en servicios profesionales de salud. Hablar y pedir ayuda puede marcar la diferencia.
Fuente: San José Ahora
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