La disputa entre Mercado Libre y la plataforma china TEMU abrió un nuevo capítulo en el tablero del comercio electrónico argentino, esta vez en los tribunales. En plena feria judicial, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal decidió habilitar su actividad para tratar un pedido clave: la medida cautelar solicitada por TEMU para frenar las actuaciones impulsadas por la empresa fundada por Marcos Galperín ante el Ministerio de Economía, en el marco de una denuncia por presuntas prácticas de deslealtad comercial.

El conflicto se originó el año pasado, cuando Mercado Libre acudió a la Dirección Nacional de Políticas para el Desarrollo del Mercado Interno acusando a TEMU de desplegar una “estrategia desleal” en violación del Decreto de Lealtad Comercial N° 274/2019. Según la presentación, la plataforma asiática habría recurrido a publicidad engañosa y a condiciones comerciales imposibles de replicar para los actores locales.
La respuesta administrativa no tardó en llegar. La autoridad competente dispuso una medida preventiva que ordenó a TEMU cesar la difusión de mensajes publicitarios considerados engañosos, tanto en sus propios canales digitales como en los de terceros. TEMU apeló la decisión sin éxito y decidió judicializar el caso, llevando el expediente a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal.
Sin embargo, ese tribunal se declaró incompetente y derivó el expediente al fuero contencioso administrativo. Allí, la Sala A —integrada por los jueces Pablo Gallegos Fedriani y Guillermo Treacy— resolvió habilitar la feria judicial al considerar que existía urgencia y riesgo cierto para los derechos en disputa, y ordenó remitir el caso a la sala correspondiente para que se defina, finalmente, quién debe resolver el fondo del conflicto.
Detrás del expediente judicial subyace un fenómeno económico de mayor escala. La irrupción de TEMU, junto a otras plataformas como Shein, se produjo tras la flexibilización del régimen de importaciones en diciembre de 2024. Precios extremadamente bajos, promociones agresivas y envíos gratuitos explican su rápida penetración en el mercado argentino, especialmente en rubros como indumentaria, electrónica y artículos para el hogar.
Con el respaldo logístico de Andreani, TEMU alcanzó un volumen cercano a los 300.000 envíos mensuales. El aumento del tope para compras personales sin aranceles y del monto máximo por envío aceleró el comercio transfronterizo, que en 2025 creció a un ritmo interanual del 291,8%, con importaciones que alcanzaron los 789 millones de dólares.
Mientras los consumidores celebran mayor variedad y precios accesibles, el impacto sobre la industria local encendió alarmas. Juan Martín de la Serna, presidente de Mercado Libre Argentina, reclamó reglas de juego más equilibradas y advirtió sobre el riesgo para las pymes —que representan el 90% de las ventas de la plataforma—, el empleo y la producción regional.
En la región, países como México, Chile y Uruguay ya avanzaron en esquemas regulatorios y fiscales para contener el ingreso masivo de productos de bajo costo provenientes de China. En Argentina, en cambio, el debate recién comienza y, por ahora, se libra tanto en los despachos judiciales como en el corazón de un mercado digital en plena transformación.
Fuente: El Zonda
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