Hay voces que no solo relatan el fútbol, sino que lo inventan cada tarde para quien escucha. Hay gargantas que, al abrirse frente a un micrófono, son capaces de transformar un polvoriento campo de juego en un coliseo romano, y un simple gol en una epopeya que detiene el tiempo. En el corazón de la «Roja del Yi», esa voz tiene nombre, apellido y una estirpe de leyenda: Luis Eduardo Ligüera Somma.

PODCAST /Desde Durazno ENTREVISTA EDUARDO MÉRICA y ROMÁN NAPPA para PERIODISTAS EN RED.
El Origen de un Romance con el Éter
Todo comenzó en 1974, cuando el aire de Durazno se impregnó de una cadencia nueva en CW 96 Radio Yi. Allí, en la final de un torneo de barrio en la cancha de Rampla, Luis soltó al viento su primer relato, sin saber que estaba bautizando una era. Cuatro años después, su mudanza a Radio Durazno selló un pacto de fidelidad que duraría décadas.
Durante treinta años, Liguera no solo narró partidos; él fue el cronista oficial de las alegrías del pueblo. Su voz trepó los alambrados, cruzó el río Yi y se metió en las cocinas, en los talleres y en los boliches. Fue él quien le contó a Durazno que era campeón, quien puso música de gloria a las consagraciones locales y quien llevó la bandera de la «Roja» hasta Paraguay, en aquel Sudamericano de Ciudad del Este que hoy parece un sueño lejano.
Un Maestro de Todas las Canchas
Pero Luis no se quedó solo en el verde césped. Fue un navegante de todos los mares de la comunicación. Desde la fundación de aquel Canal 4 en 1994, hasta su actual maestría en el Bloque Deportivo de Canal 8, Ligüera ha demostrado que el buen periodismo no tiene fecha de vencimiento.
Su trayectoria es un mapa del fútbol uruguayo:
- El Centenario: Donde su relato vibró en un clásico, demostrando que el interior tiene voz de gigante.
- La Segunda Profesional: Acompañando el sueño de la Asociación Atlética Durazno FC.
- La Cabina 2: Ese santuario en el Palco de la Prensa del Estadio Landoni que, desde 2011, lleva su nombre. Un honor que pocos alcanzan en vida: ser parte del cemento y el alma del estadio que tanto amó.
2026: La Vigencia del Roble
Llegar a marzo de 2026 y verlo frente a la cámara en «La Mañana» es asistir a una clase magistral diaria. Con más de 50 años de trayectoria, Luis Ligüera no es un recuerdo; es el presente más vibrante del análisis deportivo.
Ya sea analizando los cuartos de final de la Copa de Selecciones de OFI o exponiendo en el Museo Histórico sobre las pioneras del fútbol duraznense, el Maestro sigue ahí. Sigue siendo el faro para las nuevas generaciones de relatores que ven en él no solo a un colega, sino a la personificación misma de la ética y la pasión.
«El fútbol es un sentimiento que se cuenta con el alma, y Luis Ligüera es el alma que mejor ha sabido contar a Durazno.»
Luis I del Fútbol del Interior, el hombre que convirtió el estadio Landoni en su reino y la palabra en su corona. Maestro, relator, referente… pero por sobre todo, el puente inquebrantable entre el deporte y el corazón de su gente.
