Esta vez no se trata de goles imposibles ni de polémicas deportivas, sino del control de su nombre, su imagen y el patrimonio comercial construido alrededor de una de las marcas más poderosas del fútbol mundial.
Los cinco hijos reconocidos del Diez —Dalma, Gianinna, Jana, Diego Jr. y Diego Fernando— difundieron un comunicado conjunto para advertir a la opinión pública sobre una resolución de la Justicia argentina en el marco de la causa N.º 11.155/2021, caratulada “Morla Matías Edgardo y otros s/ defraudación por administración fraudulenta”. En ese expediente, la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional dispuso una medida cautelar de fuerte impacto: la “prohibición de innovar y contratar” respecto de todas las marcas vinculadas al nombre, los pseudónimos y la representación de la imagen de Maradona registradas a nombre de Sattvica S.A., tanto en Argentina como en el exterior.

La decisión judicial implica que los procesados —entre ellos el abogado Matías Morla, junto a Christian Maximiliano Pomargo, Sandra Verónica Iampolsky, Sergio Alejandro Garmendia, y las hermanas de Maradona, Rita y Claudia— deberán abstenerse de realizar cualquier acto jurídico o comercial relacionado con esas marcas: contratos, promociones, cesiones, registros o cobros de dinero, en cualquier país del mundo.
El juzgado interviniente, el Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 43, notificó además al Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI) para que tome razón de la medida sobre los registros marcarios. En términos técnicos, se trata de una cautelar destinada a inmovilizar la explotación comercial mientras se sustancia el proceso penal.
La acusación central es por defraudación y administración fraudulenta, tipificada en los artículos 45 y 173 inciso 7° del Código Penal argentino, lo que configura la hipótesis de que quienes administraban bienes o derechos vinculados a la marca Maradona habrían actuado en perjuicio del patrimonio que hoy reclaman los herederos.
El comunicado de los hijos no solo respalda la actuación judicial, sino que advierte a terceros —empresas, patrocinadores, promotores— que cualquier negocio vinculado a la marca “Maradona” podría quedar alcanzado por la prohibición. Es un mensaje directo al mercado: la explotación comercial del legado del Diez está bajo litigio.
El caso abre un capítulo complejo en la disputa por el control del nombre más emblemático del fútbol argentino. Más allá de la resolución final, lo que está en juego es la administración de un activo intangible de enorme valor económico y simbólico. La marca Maradona —construida entre Nápoles, Buenos Aires y México— trasciende el deporte; es patrimonio cultural y, al mismo tiempo, objeto de conflicto jurídico.
En los tribunales, la pelota ahora la tiene la Justicia. Y cada movimiento, como en las mejores jugadas del Diez, será observado con lupa.
Fuente: Minuto 1
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