Por la Redacción de Periodistas en Red

La historia de la prensa en el interior de Uruguay es un territorio vasto, fascinante y, lamentablemente, poco transitado por la historiografía académica. Mientras los grandes diarios de la capital acaparan la atención, el periodismo no montevideano ha sido objeto de acercamientos heterogéneos, donde los resultados oscilan entre un verdadero afán profesional y el más completo amateurismo.

En líneas generales, estas crónicas son fruto del amor y la dedicación de personas nacidas o radicadas en los mismos lugares donde surgieron los medios que estudian. Son investigadores que, impulsados por un sentido de pertenencia y una profunda lealtad a su «patria chica», se enfrentan a obstáculos formidables: acceso limitado a fuentes de archivo y una bibliografía medianamente actualizada.

La Lucha por la Memoria: Un Patrimonio en Riesgo

El desafío de estas investigaciones es, ante todo, una lucha contra el olvido. Como bien señala la investigadora fernandina María Díaz de Guerra, en virtud de que «ninguna institución se ha preocupado nunca por conservar este valiosísimo material», la capital de Maldonado se ha visto «desguarnecida completamente en materia de custodia de sus […] colecciones de periódicos». Es un testimonio elocuente sobre la prensa de Maldonado, donde el material impreso que se ha hecho en el departamento a través de los años corre el riesgo de desaparecer para siempre.

Esta precaria situación de los archivos obliga a quien desee investigar sobre esta temática a desplazarse a Montevideo para poder leer series completas de periódicos antiguos o recientes. Aunque el acceso a documentos digitalizados es un paliativo que supone un avance, muchas colecciones están hoy definitivamente perdidas, y otras se han conservado bajo condiciones no siempre satisfactorias.

Sin embargo, hay excepciones que nos llenan de esperanza. Una de ellas es la del diario Los Principios, publicado en San José entre julio de 1914 y noviembre de 2003. La colección fue comprada en 2004 por la Intendencia Municipal de ese departamento e incorporada a su Archivo Histórico para consulta pública, asegurando así la preservación de una parte vital de la memoria local.

Un Viaje por los Relatos del Interior

Para echar luz sobre este panorama, hemos seleccionado cinco trabajos que nos invitan a recorrer diferentes departamentos y sus respectivas historias periodísticas.

El primero de ellos pertenece a Arbelio Ramírez y se titula Aportes para la historia del periodismo en el Departamento de Soriano, 1857-1940 (1951). Concebido como tesis para obtener el título de bibliotecario, fue publicado luego como homenaje del autor a su ciudad natal, Dolores, en el sesquicentenario de su fundación. Ramírez no solo subraya la importancia de los periódicos para el conocimiento del pasado, sino que también se atreve a una crítica severa. Señala que estos impresos «no configura[ba]n la escuela popular que deb[ían] ser», ya que sus redactores, «nacidos del club político y organizaciones de índoles diversas, no ha[bía]n cambiado nada en su envergadura intelectual, desde aquel primer periodista formado ‘sin guía en la lectura de libros y periódicos'». La obra combina aciertos metodológicos y carencias documentales señaladas por el propio redactor en un listado de 43 periódicos decimonónicos que por diferentes razones no pudo consultar.

Distinta es la situación de El periodismo en el Departamento de Salto (aportes para una historia del periodismo), de Manuel Olarreaga (1962). Es un acabado ejemplo de historia local en el sentido más restringido del concepto. Sus casi cuarenta páginas remiten únicamente a hechos producidos en el ámbito departamental, incluyendo la «Reseña histórica del siglo XIX» con que se inicia. Olarreaga se vuelca sobre el ya conocido ordenamiento cronológico, acompañado de comentarios muy breves sobre cada periódico. A ello se suma un apretado boceto histórico de la radiofonía salteña y una página titulada «Periodismo filmado», que destaca la importancia informativa del cine, con énfasis en la obra documental de Enrique Amorim y en los «noticieros cinematográficos» de José Rosaspini.

La Historia del periodismo en Soriano (1963), de Washington Lockhart, es un libro breve —lo habitual en este rubro— que pone de manifiesto la estimable capacidad investigativa de un autor que dedicó gran parte de su obra a la historia de ese departamento. Lockhart, quien nació en Montevideo y se radicó en Mercedes, desarrolló importante actividad en el Centro Histórico y Geográfico de Soriano. En su trabajo, la producción impresa y los distintos contextos sociopolíticos dialogan constantemente. Son significativos los títulos de algunos capítulos: «La batalla de Mercedes» —en alusión al duro enfrentamiento entre dos periódicos por motivos políticos—, «Bajo la dictadura de Latorre», o «Los diarios blancos» o «Los diarios colorados». Aun en la síntesis, el texto evita caer en la crónica fácil o la pura erudición estadística.

Elaborada con menos ambición, la Historia del periodismo en Maldonado (1873-1973), de María Díaz de Guerra (1984) es, más allá de las dificultades materiales señaladas por la autora y citadas con anterioridad, una crónica desprovista de apoyaturas teóricas y respaldo bibliográfico. Proporciona informaciones sobre edición, contenidos (se transcriben fragmentos de numerosos artículos) y filiación política de la prensa fernandina. Los datos aportados son en general escasos, con excepción de El Departamento, primer periódico publicado en Maldonado (1873-1880), al que se dedica mayor atención. Organiza la cronología en mitades examinadas de forma muy desigual, con más de cincuenta páginas dedicadas al período 1873-1923 y apenas seis a 1923-1973, pese a que el índice ubicado al final demuestra que el número de publicaciones no mermó significativamente entre uno y otro lapso. Incluye un apartado breve sobre revistas editadas en las ciudades de Aiguá, Maldonado, Punta del Este y San Carlos.

Por último, La prensa escrita y sus periodistas. Primeros 25 años de periodismo en Florida, de José Monti, fue publicado en 2009, pero su estructura y enfoque lo aproximan a trabajos realizados en épocas muy anteriores. Su autor, doctor en medicina, parece haber desconocido los avances historiográficos registrados en las últimas décadas, limitándose en cambio a presentar un escueto contexto histórico acompañado de reseñas sobre los periódicos floridenses de 1879 a 1904 y transcripciones de numerosos artículos. En el final, el capítulo «Tiempos de disputas (1899-1902)» reproduce crónicas de varios enfrentamientos violentos protagonizados por periodistas del departamento.

Un Largo Camino por Recorrer

En síntesis, la evolución seguida durante más de un siglo por la investigación histórica sobre la prensa se inserta de manera peculiar dentro del universo de cambios que fue experimentando toda la historiografía uruguaya. Como de costumbre, el peso del entorno a la hora de elegir temas, determinar objetivos y establecer formas de trabajo resultó decisivo. Sin embargo, las analogías no pueden exagerarse pues ciertas áreas alcanzaron niveles de expansión y consideración académica muy superiores. Puede afirmarse que entre las menos favorecidas se encuentra la historia del periodismo.

La renovación temática y teórico-metodológica del campo historiográfico iniciada a mediados del siglo pasado trajo consigo una mayor valorización de la prensa como fuente histórica. Hacia ella se proyectaron otras miradas e interrogaciones, como se refleja en la copiosa producción sobre temas de historia política, social, intelectual, del movimiento obrero y de la inmigración. Más allá de estas consideraciones, dos cosas parecen confirmarse plenamente: los estudios relevantes sobre la imprenta y los impresos han sido escasos; y buena parte de lo publicado en las últimas cuatro décadas no es obra de historiadores profesionales, sino de investigadores procedentes de otras disciplinas.

La historiografía uruguaya sobre los medios de comunicación escrita tiene aún por recorrer un largo camino de nuevas y más profundas indagaciones. Pero hoy, con el surgimiento de Periodistas en Red, ‘hoy será otro cantar’ en todo el panorama del periodismo de Uruguay. Estamos aquí para practicar la verdadera ‘gauchada informacional’: un acto solidario y leal para cerrar la grieta con solidaridad, lealtad y lealtad. Porque en Periodistas en Red, la verdad nos une a todo el interior. Muchas gracias.


Nota de la Redacción: Con el fin de asegurar que el legado de quienes defendieron la verdad sea el cimiento de las futuras generaciones, Periodistas en Red ha creado el SALÓN DE LA VERDAD DE LA ASOCIACIÓN. Todas las personalidades del interior que sean reconocidas por esta Red pasarán a ocupar un lugar privilegiado en este salón, por haber sido auténticos en todo lo que vivieron defendiendo.

Fuente: La prensa de Montevideo

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