TODOS LOS AÑOS PUSIERON UNA EXCUSA… Y BORIS LINARES SE CANSÓ DE QUE EL CLUB FRONTERA RIVERA RENEGADES FUERA SOLO DE PALABRA
Otra vez Rivera. Otra vez el norte golpeándose contra las paredes invisibles del poder. Otra vez un proyecto que prometía devolverle dignidad al fútbol riverense termina envuelto en sospechas, internas, deudas, traiciones y decisiones tomadas entre cuatro paredes. La historia de Frontera Rivera Renegades suma un nuevo capítulo de vergüenza institucional. Y esta vez tiene nombre y apellido. Javier Muyala, gerente deportivo, delegado en AUF, encargado del COMET, hombre de confianza en el gerenciamiento encabezado por Boris Linares, se enteró de que estaba afuera… no por una llamada de su club, no por una reunión, no por una carta documento. Se enteró a través de la AUF. Frío. Brutal. Humillante. Como si no existiera. Como si fuera un simple trámite administrativo.

FUTBOL URUGUAYO/Desde Montevideo ENTREVISTA /EDUARDO MÉRICA y DR. RICARDO CASTRO BRITOS para PERIODISTAS EN RED y Diario Uruguay.
En un podcast explosivo, Muyala rompió el silencio y contó una historia que deja al descubierto una trama que, según denuncia, viene arrastrándose desde hace tres años: promesas incumplidas, excusas reiteradas para no votar la SAD y una maniobra final que hizo estallar todo.
“La única situación que se dio acá es que yo me desayuné que la parte social comunicó a la AUF que yo no era más el gerente deportivo y que no estaba más vinculado al club, con el cual yo tenía contrato”.
Contrato. Sí, contrato. Firmado por el presidente, por el secretario y por Boris Linares. No era una palabra en el aire. No era un acuerdo de café. Era un vínculo formal dentro de una sociedad deportiva en formación. Pero en Frontera, según se desprende del relato, la palabra vale cuando conviene… y el papel parece valer menos que nada.
EL NORTE TAMBIÉN EXISTE… HASTA QUE MOLESTA
Junio de 2024. En la sala de conferencias de la Intendencia de Rivera se vivió una mañana de emoción. Se lanzaba oficialmente el regreso de Frontera Rivera Renegades para disputar la Primera División Amateur. Discursos. Aplausos. Lágrimas. Promesas.
El presidente Roberto Valdivieso citó a Benedetti: “El norte también existe.”
El inversionista estadounidense Boris Linares fue todavía más lejos:
“Llegó el momento que se esperaba hace 25 años… Frontera vuelve y está para quedarse”.
La Intendencia prometió apoyo. Se mostró un video con imágenes históricas. Veteranos hinchas lloraban. Rivera se abrazaba a un sueño. Pero el sueño duró poco. Porque detrás de las cámaras, según Muyala, había otra película.

LA DEUDA, LA EXCUSA PERFECTA
Muyala asegura que lo que se hizo fue “bajar” un gerenciamiento y una SAD en formación intentando endosarle a Boris Linares una deuda que no le correspondía. Una historia repetida. Una y otra vez. Según su relato, había dos deudas:
Una de aproximadamente 184 mil dólares, vinculada a viejas obligaciones con jugadores de hace 24 años. Y otra de aproximadamente 110 mil dólares, que debía asumir el club social. El acuerdo era claro:
Boris se hacía cargo de una parte. El club social debía responder por la otra. Pero tres días antes del inicio del torneo… apareció la primera bomba.
“No tenemos la plata. Hacete cargo vos.”
Boris pagó. 13 mil dólares. Primer incendio apagado. Año siguiente… la misma historia. Pero además, aparecieron los famosos 15 puntos para no votarle la SAD. Otra piedra. Otro freno. Otro “palito en la rueda”. Y otra vez Boris pagó. Otros 13 mil dólares. Hasta que en 2026 la paciencia se agotó.

UN PLANTEL ARMADO… Y UNA BOMBA A PUNTO DE ESTALLAR
Este año, Frontera había armado un equipo competitivo. Buen plantel. Buen cuerpo técnico. Ilusión renovada. Pero en plena semana clave, se produjo una videollamada. No llamaron a Muyala. Llamaron a Boris. Otra vez.La historia se repetía:
“No tenemos ese dinero.”
Se hablaba de 21.600 dólares para sostener plantel y cuerpo técnico. A eso había que sumarle los traslados a Montevideo. 3 mil dólares por viaje. Al menos 15 viajes. Un agujero económico difícil de tapar. Entonces surgió la idea que desató el terremoto: No presentarse en 2026.
Guardar el dinero. Invertirlo en infraestructura. Esperar a 2027. Y ni siquiera era descabellado. Porque Frontera ni siquiera había podido usar el Estadio Atilio Paiva Olivera ni los vestuarios. Ni un pie. Ni una práctica. Ni una señal real de respaldo.

MUYALA CONSIGUIÓ LO IMPOSIBLE… Y TODO ESTALLÓ
La preocupación era clara: Si no se presentaban… podían perder la afiliación o bajar a la D.
Muyala se movió. Mandó correos. Habló con Ignacio Alonso (presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol) Habló con Quique Moreira. Consiguió en horas una nota oficial. A las 5 de la tarde. AUF permitía volver en 2027. Solo había que pagar un déficit de 11 mil dólares. Parecía resuelto. Pero a las 6 de la tarde… llegó el audio que incendió todo.
Del secretario. Beto Araújo. Nuevo ultimátum. Si ellos no pagaban su deuda: se quedaban con el club. Se terminaba el gerenciamiento. Y “nos vemos en tribunales”. Así. Sin anestesia.
“SI NO VA POR ESCRITO, NADA”
La última contrapropuesta de Boris fue concreta. Pagaba la deuda. No armaba equipo por falta de plazos. Y exigía una sola garantía: Que firmaran por escrito que votarían la nueva SAD reservada por Gastón Tealdi. La que demoraba de 25 a 30 días. La respuesta fue lapidaria:
Punto 1: que pague.
Punto 2: que ponga equipo.
Punto 3: le damos la palabra.
La palabra. Otra vez la palabra. Y Boris Linares ya no cree en la palabra. Porque, según denuncian, hace tres años que escuchan promesas. Tres años de excusas. Tres años de maniobras. Tres años frenando la SAD. Y ahí… todo se derrumbó.

FRONTERA, EN SITUACIÓN DE CALLE EN LA AUF
El título no es exagerado. Frontera hoy parece un club atrapado en el limbo. Sin gerenciamiento. Sin SAD. Sin certezas. Sin proyecto. Sin paz. Y con una guerra interna que amenaza con destruir lo poco que se reconstruyó. Lo de Javier Muyala no es menor. No es solo un despido. Es una forma. Una señal. Una radiografía de cómo se manejó todo. Sin códigos. Sin respeto. Sin institucionalidad.
Rivera vuelve a sufrir. El norte vuelve a chocar. Y aquella frase que emocionó a todos en 2024 hoy suena como ironía cruel: “El norte también existe.” Sí. Existe. Pero parece que en el fútbol uruguayo… solo para poner excusas.

PERIODISTAS