Hay hechos que hablan por sí solos.
Y hay recortes que también.
Porque una cosa es llamar.
Y otra muy distinta es escuchar.
PERIODISTAS EN RED desde la Redacción EDUARDO MÉRICA y ROMÁN NAPPA.

La historia comenzó con un mensaje que no deja lugar a dudas:
“Buenas tardes, te escribe Macarena Vico del informativo de TV Ciudad. Nos interesa agendar una nota sobre la agrupación de Periodistas en Red en el marco de la realización de su primer congreso. Me dijeron que podías pasarme algún contacto”.
Es decir: Periodistas en Red no mendigó difusión.
No golpeó puertas.
No pidió favores.
Nos vinieron a buscar.
Nos llamaron porque el hecho periodístico era demasiado grande para ignorarlo: el histórico Congreso Fundacional de Periodistas en Red Asociados, celebrado en Durazno el domingo 12 de abril de 2026, ya estaba haciendo ruido en todo el país.
Pero después vino el clásico mecanismo.
El libreto viejo.
La tijera.
El filtro.
La domesticación del mensaje.
TV Ciudad grabó 22 minutos de entrevista al presidente de Periodistas en Red, Román Nappa.
Veintidós minutos de contenido.
Veintidós minutos de historia.
Veintidós minutos de verdad.
Veintidós minutos de una revolución comunicacional nacida en el interior.
📰 El congreso inaugural de Periodistas en Red Asociados tuvo lugar el domingo 12 de abril en la ciudad de Durazno. La red busca descentralizar el periodismo y dar lugar a los comunicadores del interior del país. Román Nappa, presidente del colectivo, aseguró que tendrán canal de… pic.twitter.com/428b1HKytY
— INFO CAPITAL (@InfoCapitalTV) April 19, 2026
¿Y cuánto emitieron?
Un minuto con treinta y tres segundos.
Sí.
1:33.
Un resumen quirúrgico.
Un recorte anestesiado.
Un mensaje reducido a la mínima expresión.
La pregunta cae de madura:
¿Para qué quieren la palabra del interior, si después la mutilan?
¿Para cumplir?
¿Para decir “fuimos”?
¿Para aparentar apertura?
¿Para fabricar un “contenido” políticamente correcto y sin profundidad?
Porque no estamos hablando de falta de tiempo.
Estamos hablando de prioridades.
Y las prioridades, otra vez, parecen estar donde siempre estuvieron: en la agenda del ruido, de la sangre, del impacto fácil, del rating montevideano.
Para muchos medios capitalinos, el interior sigue sirviendo solamente para tres cosas:
- una tragedia;
- un accidente;
- o una rareza folklórica.
Pero cuando el interior se organiza…
cuando piensa…
cuando crea…
cuando funda…
cuando se planta… ahí el micrófono se apaga.
Lo más doloroso —o quizás lo más indignante— es que esta historia vuelve a repetirse incluso con personas nacidas en el interior.
Macarena Vico, nacida en Agraciada, Soriano. Y otra responsable del contenido, nacida en San José.
Mujeres del interior trabajando en medios de la capital… reproduciendo la misma lógica centralista que tantas veces debieron sufrir. Porque una cosa es nacer en el interior. Y otra es seguir sintiendo el interior.
Hay gente que nació tierra adentro… pero terminó convirtiéndose en el más duro censor del interior desde Montevideo. Y aquí aparece una prueba brutal de que esto no es nuevo. (Por eso, lo del título: ¡Gracias, TV CIUDAD).

Periodistas en Red accedió a un documento revelador de 1930.
Allí consta que el desaparecido Círculo de la Prensa de Montevideo celebró en Durazno, durante cuatro días, un congreso de características sorprendentemente similares al realizado este año.
Han pasado 96 años.
Noventa y seis.
Y el mecanismo sigue intacto.
Cambian las cámaras.
Cambian las plataformas.
Cambian los logos.
Pero el recorte sigue siendo el mismo.
Antes se escondía en un cajón.
Hoy se esconde en la edición.
Antes se enterraba en papel.
Hoy se entierra en un algoritmo.
Porque TV Ciudad ni siquiera le dio verdadero destaque en su ecosistema digital. No lo subió a su canal de YouTube como una pieza de valor documental.
Lo tiró en su X. Como algo rápido. Como algo descartable. Como quien cumple con un trámite. Pero hay algo que cambió. Y ellos todavía no lo entendieron.
Se terminó el monopolio de la información.
Se terminó la época donde Montevideo decidía qué existía y qué no.
Hoy todo circula.
Todo se filtra.
Todo se sabe.
Y cuando aparecen pruebas… no hay alfombra lo suficientemente grande para esconderlas.
Periodistas en Red no habla por hablar.
Denuncia con documentos.
Denuncia con capturas.
Denuncia con hechos.
Denuncia con memoria.
Porque el interior ya no pide permiso.
El interior comunica.
Y cuando lo callan… grita más fuerte.
PERIODISTAS