En el corazón del litoral uruguayo, donde el río es paisaje y sustento, el departamento de Soriano vuelve a mirar sus playas con el termómetro sanitario en la mano. El más reciente informe del Laboratorio Tecnológico Municipal traza un mapa claro: la mayoría de los principales puntos de recreación están, por ahora, en condiciones aptas para el baño, aunque bajo estricta vigilancia y con advertencias precisas a la población.

En Mercedes, capital departamental y epicentro de la actividad estival, fueron declaradas aptas playa Los Michis, El Raviol y la Isla del Puerto, tres espacios emblemáticos donde cada temporada confluyen familias, pescadores y turistas. Más al norte, en Villa Soriano, la tradicional playa La Islita mantiene su condición sanitaria favorable, al igual que la playa de La Agraciada, enclave histórico y turístico del departamento.
En Dolores, la playa de la península Timoteo Ramospé figura también entre las habilitadas, consolidando un corredor recreativo que se extiende hacia el oeste y el sur. En el balneario La Concordia, así como en La Sopa, El Sauce y El Club, en la zona de Palmar, el diagnóstico sanitario es igualmente positivo. Se suman la playa de Paso Artigas, en Santa Catalina, y la del arroyo Coquimbo, en Palmitas.
El informe, sin embargo, no se limita a una enumeración técnica. Introduce una serie de recomendaciones que, en clave preventiva, recuerdan que la aptitud es una condición dinámica. Se desaconseja el baño ante la presencia de manchas verdes de aspecto pastoso —indicativas de posibles floraciones de cianobacterias— y se exhorta a evitar que niños jueguen en arenas donde se observen esas tonalidades. También se recomienda no ingresar al agua durante las 24 horas posteriores a lluvias copiosas, debido al arrastre de contaminantes que puede alterar transitoriamente la calidad microbiológica.
La señal más contundente es la bandera sanitaria: roja con cruz verde en el centro. Su presencia en la costa no es decorativa; implica riesgo sanitario para la salud y, por tanto, prohibición de baño. La cartelería instalada en cada punto funciona como extensión visible de los análisis de laboratorio.
Así, entre el disfrute y la cautela, las playas de Soriano transitan la temporada bajo monitoreo constante. El río sigue convocando, pero la consigna es clara: información, prevención y responsabilidad compartida para que el verano no se transforme en un problema de salud pública.
Fuente Comuna de Soriano
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