Tres predios ubicados en un punto estratégico de Punta Ballena, sobre la Ruta Interbalnearia esquina Juana de América, ingresan ahora en una nueva etapa de su historia: serán subastados públicamente luego de haber sido incautados al narcotraficante mexicano Gerardo González Valencia, líder del cártel Los Cuinis, una de las organizaciones criminales más poderosas de la región.

La decisión fue adoptada el 20 de enero por el prosecretario general de la Presidencia y presidente de la Junta Nacional de Drogas (JND), Jorge Díaz, en el marco de una política de reutilización social de bienes provenientes del narcotráfico. Los inmuebles habían sido decomisados por la Justicia y cedidos a la JND para su administración, con el objetivo de que su venta permita financiar programas de prevención y combate a las drogas.

El remate se apoya en una sentencia firme del 30 de noviembre de 2020, dictada por el Juzgado de Crimen Organizado de 2º Turno, en la causa que condenó a González Valencia por lavado de activos, junto a su esposa Wendy Amaral Arévalo, quien fue hallada responsable de asistencia al lavado. En esa resolución, la Justicia dispuso el decomiso definitivo de los bienes a favor del Estado uruguayo.

Padrones y valores base

Los predios corresponden a los padrones 125, 126 y 127.

Dos de estos terrenos son frentistas a la Ruta Interbalnearia, un detalle que incrementa su atractivo y valor en una de las zonas turísticas más exclusivas del país. La subasta se realizará bajo un convenio entre la JND y la Asociación Nacional de Rematadores, Tasadores y Corredores Inmobiliarios (ANRTCI). Si bien aún no se confirmó fecha ni lugar, el proceso se concretaría en las próximas semanas y la totalidad de lo recaudado será destinada a la Junta Nacional de Drogas.

De lujo y lavado a prevención y política pública

El caso González Valencia marcó un hito en Uruguay. Detenido en 2016 tras una investigación internacional, el capo narco —apodado “El Gerry”— utilizaba propiedades de lujo en Punta del Este y zonas cercanas como parte de un entramado destinado a blanquear dinero del narcotráfico, en alianza con el Cartel de Jalisco Nueva Generación. Tras su extradición, fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos.

La confiscación y posterior remate de estos bienes se inscribe en la aplicación de la Ley 19.574 de Extinción de Dominio, que busca transformar activos del crimen organizado en recursos para el Estado. En este caso, terrenos que alguna vez funcionaron como soporte del lavado de dinero pasarán a convertirse en fondos para políticas de prevención, tratamiento y lucha contra el narcotráfico.

Así, Punta Ballena vuelve a ser escenario, pero esta vez de un mensaje claro: el patrimonio del narcotráfico no se hereda ni se oculta; se recupera y se reinvierte en la sociedad.

Fuente: Correo Punta del Este

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